Música experimental
La música experimental describe las manifestaciones que están detrás de los bastidores y cuyo gesto estético trasciende más allá de los modelos de una música convencional y comercial. En un permanente desafío a las normas de creación comunes, las variantes de la música experimental se multiplican y avanzan en distintas direcciones: desde la composición docta contemporánea y los experimentos en laboratorios de sonido, hasta la improvisación libre, el ruidismo, el jazz vanguardista y la creación a través de cintas magnetofónicas y de soportes digitales, sin omitir la diversidad del arte sonoro o, simplemente, la música creada con las armas tradicionales del rock.
El prolífico trabajo en la música de este intérprete, guitarrista, compositor y productor ha trascendido la historia de la banda en la que se inició, Electrodomésticos (y a la cual sigue vinculado hasta hoy, entre muchos trabajos paralelos). Carlos Cabezas ha sido un músico arriesgado, guía de una carrera marcada por giros sorpresivos. Sus creaciones profundas y atemporales son difíciles de clasificar, aunque caben siempre dentro de una corriente popular y acotada a los códigos de un rock amplio y adulto, canalizado tanto en discos propios, como en proyectos colectivos y por encargo. Su nombre es referencia generacional e innegable influencia para un modo de hacer rock vinculado al riesgo y la colaboración propositiva.
Artista visual y sonoro, además de investigador de medios y tecnologías, experimentador en los campos del collage, el dibujo, la pintura y el video, Iñaki Muñoz ha canalizado sus motivaciones musicales bajo los pseudónimos de Universo Error de Ahorcarte, Terciopelo de Esquizoofrenia y más determinantemente con el de La Bella Violencia. Su prolífico catálogo presenta una serie de discos propios de electrónica ambient y música experimental, con varios sellos independientes y netlabels, como Jacobino Discos, Pueblo Nuevo, Dilema Industria y Michita Rex, además de sonorizaciones para distintos proyectos de artes visuales.
Cellista, compositor, improvisador, pero ante todo un músico experimental, desde Francia y desde España Matías Riquelme ha sido cultor de una música moderna y subterránea, llevada a cabo en solitario pero también a través de distintos ensambles que ha dirigido, como Cellp, proyecto que abordó el jazz, la electrónica, el rock, la música docta y la música improvisada en diversas dimensiones.
El paso por varios grupos y la compañía constante de la guitarra (eléctrica y/o acústica) ha ocupado por años a Rodrigo Pinto, músico autodidacta de actividad incesante en solitario y junto a grupos como Ábrete Gandul y Los Chinganeros. A partir del año 2007, Pinto se viene afianzando como solista, profundizando su interés experimental e incorporando timbres nuevos a su música, como los de la trutruka, charchas, pandero. La amplitud de influencias y géneros de trabajo es su marca más distintiva. Su interés por la improvisación lo ha hecho acompañar en vivo a grupos como Colectivo No y Ensamble por la liberación del Yugo. Sus discos Cabezaspinto y los dos volúmenes de The Erasmo tapes han aparecido hasta ahora bajo etiqueta La Viseca Records, sello que el mismo músico administra.
Dos marcadas etapas tuvo la cantante, compositora y experimentadora Valentina Mardones en el breve lapso que definió su inicio en la música. Primero como voz de conjuntos de rock experimental como Zeptelar y MediaBanda, y luego como la solista independiente que tomó el nombre de Hola Papá para elaborar sus trabajos alrededor de la electrónica experimental y la improvisación. Su primer álbum, el homónimo Hola Papá (2019), rompió cierta lógica al obtener el premio Pulsar en la categoría Música electrónica en 2020.
Guitarrista de versatilidad formativa y polivalencia en los escenarios, Cristóbal Menares —hermano mayor del contrabajista Pablo Menares— ha sido principalmente un sideman en el campo del jazz, desde lo tradicional a lo contemporáneo, y un investigador de las dimensiones de la guitarra, que lo ha llevado a incursionar desde el avant-garde hasta el folclor.
Ligado a sellos con base en internet como Pueblo Nuevo y Jacobino Discos, Gerardo Figueroa es un músico y productor que se mantiene en contacto tanto con la música de precursores del rock chileno de los años '60 y '70 como con los más recientes escenarios de la música electrónica y experimental. De este modo ha participado en festivales del tipo de Ai-Maako y Fobia y también ha intervenido en campañas por una legislación acorde con los nuevos usos de internet en el campo de la propiedad intelectual.
Como miembro del cuarteto experimental Dolores Fiuler, Juan Pablo Rozas se aventuró tempranamente sobre la música de improvisación, libre y estructurada, más allá de su calidad de compositor docto formado en el Instituto de Música de la Universidad Católica con las figuras de los italianos Luigi Nono y Luciano Berio muy presentes. Justamente ante la enormidad de una institución de esta naturaleza, Rozas y sus compañeros en Dolores Fiuler reaccionaron con propuestas sonoras libres e insolentes, como una forma de crear “canciones de protesta”.
Compositor, investigador y multi-instrumentista Francisco Campos ha transitado por amplios territorios de las músicas actuales y las raíces del folclor, a través de canciones contenidas en discos de distinta naturaleza e investigaciones que ha realizado en relación al guitarrón de la zona central, en especial de Pirque, y las festividades ancestrales de los bailes chinos del Aconcagua.
Uñas Negras es un proyecto de música experimental, improvisación libre e influencias de la psicodelia y del folk formado en Valparaíso por Carlos Canales (guitarra), Gonzalo Undurraga (teclados) y Fresa Parra (batería), hija del histórico músico de Los Jaivas, Eduardo Parra. El trío fue el núcleo de este ensamble que se inició en el formato de sexteto en el underground porteño. Algunas de las principales influencias de la música improvisada a partir de instrumentos pero también de artefactos y objetos, proviene de la experiencia de Los Jaivas en las extensas sesiones musicales de 1969 y 1970. En 2004 Uñas Negras editó el disco Eclosión.
Guitarrista de la generación cero-cero del jazz, que ha cruzado diversos territorios de la música, incluyendo la música docta, la música improvisada, la música para teatro e incluso el hip-hop. Sus inicios como solista de jazz se observan hacia 2003, en la Universidad Católica, cuando integró el conjunto del vibrafonista Carlos Vera Larrucea y el saxofonista alto Paulo Montero, estudiantes del Instituto de Música que dieron visibilidad al jazz en un ambiente académico. Su carrera ha tenido diversas intermitencias, sin una presencia como sideman, y principalmente ha actuado como gestor, compositor y líder, dejando un registro discográfico detallado de sus creaciones.
Cristián Heyne se ocupaba como bajista y parcial compositor en el trío Christianes cuando comenzó a trabajar paralelamente junto a Shogún; inicialmente un dúo, también con Jaime Laso. Con el tiempo, Shogún se convertiría no sólo en su principal cauce creativo, sino también en su proyecto individual, con lanzamientos y presentaciones intermitentes a lo largo de más de dos décadas. Aunque mantiene su nombre de grupo y suele incorporar a algunos colaboradores, Shogún debe verse como un vehículo comandado únicamente por Heyne, quien ha ido granjeándose en paralelo gran prestigio como productor pop. Aunque cotizada, la discografía de Shogún es en extremo esquiva, y, a estas alturas, casi sólo puede encontrarse como descarga digital.
Compositora, cantante, baterista y experimentadora a partir de las narrativas musicales y los materiales sonoros, Luciana Campos es una figura de marcado eclecticismo. Ella se mueve entre varios espacios musicales, desde luego la canción pop que ha sido sometida a otros procedimientos: entre los alcances de la música contemporánea y la electrónica de escucha, junto con pasajes de improvisación jazzística. Tras un período de creacion de música incidental para cine y teatro, llegó a su primer disco como compositora: Armado/desarmado (2023).
Electrónica, pop, sonidos precolombinos, música incidental, rock y jazz. Casi no hay género musical que Guillermo Cuti Aste no haya trabajado en algún momento, animando una carrera que destaca como una de las más versátiles de las últimas décadas en Chile. Ejecutante de diversos instrumentos, el penquista es también compositor y arreglador, y ha llevado su música a teatro, cine y televisión. En el año 2009 presentó su primer álbum solista, Estatuas de sal.
Ícono ineludible del bajo eléctrico activo desde los tiempos de la vanguardia del rock fusión, Jorge Campos ha sido un aguerrido y erudito solista a la vez que un cultor de las músicas de protesta. En el punto de intersección que marcan el rock progresivo y la fusión latinoamericana, se ubica Campos, quien demostró su potencial como integrante de agrupaciones capitales en los años finales de la dictadura: Fulano (1984) y Congreso (1986). Luego, como nombre propio, fue una figura reconocible y protagónica de la "gran fusión".
Conocido inicialmente como bajista eléctrico en agrupaciones de rock avant-garde como MediaBanda (2000) y Yonhosago (2001), Santiago Astaburuaga ha sido un creador múltiple en diversos círculos de la música experimental, desde la improvisación libre a la composición contemporánea. Formado en el Instituto de Música de la Universidad Católica, tempranamente se vinculó a proyectos de investigación del sonido y métodos no regulares de narración. Además ha participado en distintas magnitudes con proyectos como Akinetón Retard, Tárabust y Klaine Trío. En 2017 publicó con la plataforma ala1RECS piezas camerísticas para solistas y ensambles, considerando músicos de su entorno y generación, como Edén Carrasco, Benjamín Vergara, Diego Aguirre, Matías Mardones, Marcelo Maira o Nicolás Carrasco Díaz.
Integrante de una cuarta generación de nombres en el grupo MediaBanda, al que arribó como bajista en 2015 y grabó en los álbumes Bombas en el aire y Maquinarias, Felipe Martínez Guidicelli ha aparecido en diversos frentes musicales. Solista, compositor e improvisador, desde sus primeros tiempos en la década de 2010 se desplazó en ambientes de las músicas creativas, desarrollando varios lenguajes: desde la música de cámara y la fusión latinoamericana hasta la música experimental y la música para escena. Su primer trabajo, sin embargo, se desenvolvió en el campo de la improvisación, con el relato concatenado de los dos volúmenes de Ritos cortidianos, que se publicaron en 2022 y 2023, respectivamente.
Colectivo No apareció en 2004 como una experiencia de improvisación orientada a «hacer cagar los oídos, a ser una patada en la cabeza», según Ervo Pérez, uno de sus fundadores y miembro activo de otros proyectos como ojO, diAblo y La Golden Acapulco, casi todos radicales en su propuesta.
Gonzalo Planet es un músico de rock, bajista colaborador de una serie de bandas, entre ellas Los Santos Dumont y Fruto Prohibido, pero con mayor visibilidad fue su alianza en el grupo Matorral desde 2002 el más importante hito en su historia musical. También periodista, Planet cuenta con una valiosa una investigación sobre las bandas del beat chileno (Se oyen los pasos, 2004), y ha sido productor de discos del sello Cápsula y colaborador de solistas como Leo Quinteros y Felipe Cadenasso, compañero de ruta en Matorral. En 2012 realizó un disco experimental junto al poeta Enrique Winter, titulado Agua en polvo.
En paralelo a su puesto de cantante y guitarrista de Congelador y productor del sello Quemasucabeza (que cofundó en 1998), Rodrigo Santis ha tenido a solas una trayectoria musical en la experimentación y las texturas electrónicas, plasmada en discos propios de tiraje limitado, en valiosas colaboraciones con músicos como Gepe y Felicia Morales, y en cupos en compilados chilenos y extranjeros. Su camaleónica identidad sonora —presentada también bajo los alias Paranormal, Barco y Caravana— recoge influencias disímiles, y lo convierte en un artista inquietante y prolífico.