Jazz

Aunque nacido en Estados Unidos en el profundo albor del siglo XX, el jazz se ha convertido en una de las músicas más universales de los tiempos modernos y su lenguaje rítmico y libertad expresiva ha sido asimilada por músicos de todas las latitudes y todas las épocas. Su categoría mestiza confronta la instrumentación, la melodía y la armonía de la música europea con el ritmo, el fraseo y el alma del blues, que a su vez proviene de la música africana. Conducido por un elemento intangible llamado “swing” y reinventado en cada interpretación por su carácter improvisacional, el jazz tomó el control de la música en Nueva Orleans, la cuna del jazz, y luego en Chicago, Kansas City y Nueva York, la capital del jazz, atravesando las décadas con un sinnúmero de estilos subsidiarios que explican el nacimiento de escuelas y estéticas: ragtime, stride o hot jazz en los primeros años, swing, bop, cool y third stream en una edad mediana, free, avant-garde y fusión en los tiempos modernos. Un cuadro de honor del jazz se ilustra con creadores universales, que son además los principales referentes de la historia: en la tradición están Jelly Roll Morton, Louis Armstrong y Duke Ellington y en la modernidad Charlie Parker, Miles Davis y John Coltrane.

Felipe Catrilef

Bajista de rock, jazz y fusión, Felipe Catrilef tuvo su primera experiencia musical determinante cuando el célebre bajista eléctrico Christian Gálvez, entonces profesor en la universidad, lo invitó a integrarse su quinteto de jazz rock que grabó el disco Cinético (2010). Catrilef integra una tríada de solistas del bajo activo que recorrieron la fusión al finalizar la década de los 2010 a través de discografías propias, junto a Matías Martinoli y Luciano González.

Narval Orquesta

Creado y dirigido por el compositor y baterista Andrés Quezada, Narval Orquesta tomó la forma de un instrumento integral, desde la mirada que el músico planteó para una obra en sus inicios elaborada solamente en el computador. Ante esa necesidad de incorporación de timbres y colores, Quezada terminó convocando a solistas de distintas formaciones académicas y diversos ambientes musicales para poner en marcha una orquesta que deliberadamente situara su música "en tierra de nadie". El ensamble publicó una saga de álbumes entre los que destacó Botones (2022), nominado al Premio Pulsar en la categoría Jazz y Fusión en 2024.

Valparaíso Big Band

En su origen bautizada como UCV Big Band, como la orquesta de jazz adjunta a la Universidad Católica de Valparaíso desde 2001, cuando la agrupación se desligó de esa casa de estudios y continuó su historia de manera independiente bajo la dirección de Luis Cheul, pasó a tomar el nombre de Valparaíso Big Band. Como prácticamente todas las orquestas de jazz vinculadas a unviersidades, se formó inicialmente con estudiantes de instrumentos en una función de aprendizaje de repertorios y lenguajes del swing.

Ariel 'Yelo' Aguirre

Ariel Rómulo Aguirre Montaldo, mucho más conocido solo como Yelo, es un baterista de jazz que cruzó las décadas en el oficio musical y llegó a ser considerado un referente jazzístico en la Quinta Región. Con un estilo percusivo elegante y de gran swing, apareció como adolescente a fines de los años '60 en Viña del Mar y Valparaíso, sobre todo junto a su hermano mayor, el trompetista Pablo Aguirre. Pintor y músico, mantuvo un perfil bajo pero llegó a ejercer una influencia importante entre los músicos de ese eje territorial, cruzando generaciones y proyectos.

Marcelo Maldonado

Marcelo Maldonado es el primero de la tríada de trombonistas formados en la Conchalí Big Band. Junto a Jorge Prieto y Alfredo Tauber completa este frente de solistas, que se han multiplicado en orquestas de swing y secciones de bronces de diversos conjuntos de música popular —reggae, cumbia o ska—, además de dirigir sus propios ensambles. Marcelo Maldonado debutó como líder y compositor con el disco Buscavidas (2017), que grabó con un dinámico quinteto de jazz moderno, poniendo al trombón en relieve.

Patricio Varela

Patricio Varela es un auténtico músico de cancha, tiro y lado, un pianista "canchero", formado en la gran variedad de ritmos populares, la música melódica y la música bailable que practicó en el bullente puerto de Coquimbo durante sus años de formación. Con el paso del tiempo devino en el jazz y desde Copiapó, la ciudad donde se radicó y donde escribió la mayor parte de su historia como pianista, compositor y profesor, puso en marcha sus proyectos propios. Su primer disco solista es Esencia (2018), el resultado de las experiencias y aventuras musicales que tuvo en ambas ciudades nortinas.

Sebastián Jordán

Sebastián Jordán es el más importante trompetista del jazz chileno consolidado como solista en la década de 2000. Egresado con rango de excelencia desde las orquestas Irazú (1997) y Los Andes Big Band (1998), pasó a ser el principal referente del instrumento de su generación, estableciendo un discurso propio con un lírico y profundo, a través de sus proyectos como solista-líder y de su múltiple participación como sideman en la escena conteporánea. Así, se convirtió en el sucesor de Cristián Cuturrufo en la línea cronológica de la trompeta en el jazz chileno.

Mauricio Gallardo

Con una formación clásica en las percusiones de parches y de teclados, Mauricio Gallardo dio un paso hacia una creación de mayores horizontes que solo la música de cámara contemporánea. Como vibrafonista transitó entonces entre la música docta, el jazz contemporáneo y la fusión de elementos provenientes del folclor chileno, lo que en cierta medida lo emparentó con el pionero de la transformación del vibráfono Guillermo Rifo, quien fue uno de sus maestros. Como compositor y líder de proyectos, Gallardo puso en marcha estas ideas a partir de su álbum Trazo (2022).

Marcelo Moncada

Tenorista y sopranista pitrufquenino, Marcelo Moncada desarrolló su historia en el jazz de manera decisiva durante sus largos años como saxofonista en la ciudad belga de Amberes. Ahí llegó en 2002 para estudiar saxofón y luego formar sus propias bandas con músicos europeos. En ese desarrollo de extensiva evolución, Moncada comenzó en una línea musical próxima a Joe Lovano implementando tríos pianoless dentro del jazz contemporáneo, pero con el tiempo accedió a una narrativa propia cada vez más inmersa en el concepto del universo, el espacio y el tiempo, a través de diversos conjuntos de jazz avant-garde como su Space Quartet y tríos como Orbit, donde incorporó el uso de la electrónica. A ello, Moncada sumaría un proyecto estrictamente unipersonal denominado Travel Sax, con el que recorrió innumerables países junto a su saxofón eléctrico y dispositivos para tocar en solitario.

Alejandro Sánchez

Saxofonista tenor principalmente, compositor y orquestador, el músico de origen argentino Alejandro Sánchez es parte de un capítulo de la historia del jazz chileno, sobre todo durante la década de 2010, cuando vivió en Chile, se vinculó a las escenas modernas de la música y terminó siendo decisivo a nivel editorial gracias a la puesta en marcha del sello discográfico Vértigo. Creado y gestionado por Sánchez, puso en circulación a una abundante cantidad de compositores de jazz pertenecientes a la generación de esa misma década.

Silvia Lobo

Desde los años '80, Silvia Lobo ha sido una de las voces más activas y con mayor experiencia internacional, indistintamente en los territorios de la bossa nova, la canción francesa y los standards de la era del swing, tres líneas que la definieron tempranamente como cultura de una genuina canción melódica. Su trabajo de recuperación del repertorio brasileño se adelantó veinte años a los tiempos de proliferación de intérpretes en este campo.

Valentín Trujillo

La televisión ha sido una gran vitrina para el talento del pianista y orquestador Valentín Trujillo Sánchez, aunque no del todo justa con la profundidad de su trabajo y el alcance de sus vastos conocimientos musicales. El casi eterno acompañante del animador Don Francisco, como director de orquesta en “Sábados Gigantes” es, también, uno de los arregladores fundamentales de la música popular chilena durane una era de oro para la industria fonográfica, tanto en discos como en grandes conciertos. Junto con ello, Trujillo fue proyector de nuevas figuras de la música a lo largo de las primeras décadas del siglo XXI. En 2024 su nombre marcó un hito más al convertirse en el primer intérprete de música popular en ser distinguido con el Premio Nacional de Música.

Pedro Rodríguez

Pedro Rodríguez es uno de los mayores nombres de la guitarra eléctrica desde los tiempos de la transición, un referente entre la generación de jazzistas de los años '90 y uno de los fundadores y líderes del grupo de blues rock La Banda del Capitán Corneta, que bien representó esa época. Su profundo conocimiento de la música, sus estudios en Estados Unidos y Alemania, y su habitual despliegue como solista en terrenos del blues, el rock y sobre todo el jazz le han dado jerarquía en el mapa de la música popular. Rodríguez forma parte de una tríada de guitarristas de esos tiempos, junto a Álvaro Bello y Ángel Parra , el más popular de ellos.

Larrea Trip

Con historia pasada en bandas noventeras penquistas como Explanada y Matapasiones (ambas parte del histórico compilado Octopus!! Rock en Concepción, de 1994), Sebastián Larrea decidió volver a la música con un proyecto instrumental que atraviesa géneros y desafía convenciones. El power-trio    a  su cargo bautizó su estilo (y álbum debut) como «jazz satánico», de profusa muestra en vivo, primero en bares de Concepción y luego en otras ciudades.

Patricio Lisboa

Compositor y músico de fusión latinoamericana, parte de la oleada de cultores que hicieron las primeras transformaciones en esta amplia escuela creativa, Patricio Lisboa fue formado en la Universidad de Chile e integró el fundacional conjunto Cántaro, que fue un puntal en la música que fusionaba raíz folclórica y música docta durante el paso de los '90 a los 2000. También integrante del grupo de rock fusión La Comarca, y colaborador de diversos nombres en esa nueva visión latinoamericanista (Daniel Delgado, Daniela Conejero), Lisboa es bajista eléctrico y contrabajista de jazz, función que adoptó en su larga época de vida en Francia, primero con el grupo Cántaro, y luego, tras su separación, como nombre propio. En Francia, donde llegó a fines de los '00, lanzó su primer disco, con un trío de jazz contemporáneo: Penrose (2020).

Clara Racz

Pianista y compositora del grupo femenino de jazz fusión Confluencia, Clara Racz es parte de la generación de la década de 2020 en esta escena creativa que estuvo golpeada por la pandemia (Juan Pablo Salvo, Camilo Aliaga, Julián Romero, María Segú, Gonzalo Mera), pero que al mismo tiempo llevó adelante una transformación musical propia. En su caso también bailarina, tomó influencias del piano clásico, la música flamenca y las artes escénicas, con estudios en Estados Unidos, España y Argentina. Jazzísticamente también se formó con pianistas chilenos como Américo Olivari, Antoine Alvear, y en el piano clásico con Ana Lefever. Como solista ha desarrollado el lenguaje jazzístico desde las corrientes principales de la música y el piano trío, utilizando sonidos acústicos y de piano Rhodes, principalmente en agrupaciones con Nelson Vera (contrabajo) y Sebastián Taylor (batería), con quienes publicó el disco Paralelismo continuo (2022).

Karen Rodenas

Karen Rodenas es una cantante y profesora de voces. Integra la generación de solistas de mediados de los años 2000, que comenzaron en el repertorio tradicional del swing pero luego estallaron en distintos espacios musicales, entre ellas los nombres de Natacha Montory, Camila Meza, Nicole Bunout y Javiera Tagle. Rodenas se convirtió en una estudiosa solista de la música improvisada y la fusión en sus diversas formas, encabezando proyectos de jazz propios o como parte de conjuntos. Su único disco es Karen Rodenas Cuarteto (2013).

Guillermo Rifo

Una de las personalidades más relevantes en una equidistancia que existió entre la música docta y la música popular fue el percusionista, compositor, arreglador, director orquestal, académico y educador Guillermo Rifo. Su propia historia cruza parte de la historia de la música chilena a desde mediados de los años ’60, con una participación de 30 años en la Orquesta Sinfónica de Chile, una categoría como compositor docto y solista de música contemporánea para percusiones. Además se le considera el primer vibrafonista del jazz chileno y fue impulsor de agrupaciones camerísticas de fusión como Aquila (1973), Sexteto Hindemith 76 (1975) y Latinomusicaviva (1978). El musicólogo Juan Pablo González lo considera "un músico para la ciudad de Santiago", por su cualidad de representar ese paisaje urbano a través composiciones como "Puente del Arzobispo", "Providencia al mediodía", "El cerro San Cristóbal" y "Santiago de noche". Guillermo Rifo murió a los 76 años, en enero de 2022.

Fernando Otárola

Más de cincuenta años como guitarrista de oficio, estilos y diversidad dieron a Fernando Otárola la categoría de último sobreviviente de la bohemia musical capitalina. Es la era de los locales nocturnos del centro, las boites, los salones de baile, los auditorios radiales y los cancheos, animada por una generación de astros de la música popular a la que Otárola se sumó siendo un joven de diecinueve años. Su estatura musical alcanza los campos del tango, el bolero, la canción melódica, el swing y las orquestas populares, frentes que jamás abandonó.