Fusión latinoamericana

Más un instinto que un estilo, más una tendencia múltiple que un movimiento formal, la fusión latinoamericana es una expresión que permite designar los diversos resultados que generaciones de creadores, músicos y grupos chilenos han obtenido durante cinco décadas a partir del cruce entre las ricas fuentes de la música del continente adoptadas en Chile. Como método y espíritu tiene una genealogía que puede remontarse a los intentos de folclor panamericanista previos al Neofolklore de los '60, y que luego pasa por la fusión de conjuntos de la Nueva Canción Chilena, se mezcla con el instinto del rock y llega hasta compositores, intérpretes y conjuntos de la actualidad, abiertos al jazz, la música basileña y las raíces europeas.

Gabriel Parra

Gabriel Parra nunca fue un baterista convencional, y por eso su muerte se define hasta hoy como un golpe irreparable para la biografía de Los Jaivas. Por técnica, carisma, liderazgo y creatividad, el músico se convirtió en uno de los pilares de la creación popular chilena, y el impacto ante su talento cundió varias veces entre especialistas extranjeros. Incontables instrumentistas jóvenes locales aseguran haber decidido su vocación luego de ver en vivo la fuerza incombustible del que es considerado, casi sin disidencia, el mejor baterista de nuestra historia. Cada 25 de julio —su nacimiento— se conmemora el Día del Baterista y Percusionista Chileno.

Luis Alberto 'Pato' Valdivia

Investigador, cantautor, compositor, productor e integrante de conjuntos claves del movimiento del Canto Nuevo como Illapu, Aquelarre y Abril, Luis Alberto Valdivia, conocido como Pato Valdivia, fue uno de los nombres centrales del canto de autor en Chile. Parte de Illapu en sus orígenes a comienzos de los años '70 en Antofagasta, retomó su vinculación a ese grupo ya entrados los años '90, la época de mayor popularidad del conjunto, una vez finalizado el exilio. Entonces actuó como productor del conjunto y es el compositor de canciones claves como el popular "Lejos del amor", "El pozo de mis sueños" y coautor de los "Tres versos para una historia". Desde entonces alternó su oficio productor musical con el de gestor cultural.

Moyenei Valdés

Han sido hasta ahora bandas las que han mostrado las dotes musicales de Moyenei Valdés, cantante chilena que desde principios de los años '90 viene ocupándose en grupos como Luna en Fa, Afarentis y, el más difundido de todos, Mamma Soul. Sin embargo, en el año 2006 Valdés —radicada en México— solidificó al fin su largamente anunciada carrera solista, cuando comenzó a grabar las primeras canciones de un disco; en sus palabras, mezcla de rap y dancehall. El disco fue en parte financiado con sus ganancias como parte de un reality-show que Canal 13 exhibió ese año bajo el nombre "La isla VIP".

Tierra Sagrada

La población La Legua, de la capitalina comuna de San Joaquín, vio nacer a este grupo de música latinoamericana, identificado en sus palabras con «la rumba y el son» y de formación cambiante aunque siempre numerosa. Iniciados con los instrumentos del grupo Kusimarka, en 2000 participaron en el Te Deum ecuménico de la Catedral de Santiago, y un año después presentaron su primer gran trabajo, la cantata Jesús de niño a Hombre (2001).

Los Sayas

"Pop andino" o simplemente "fusión", son las etiquetas con las que se autodefinen Los Sayas, la agrupación liderada por Danny Rodríguez, que nació a fines de los años 80 – con el nombre de Los Yanacochas (los intérpretes de "Camino a Socoroma", ganador del Festival de Viña de 1988) - y que ha desarrollado una carrera , aunque intermitente, que ya completa tres discos y varias participaciones exitosas en Festivales.

Rodrigo Vásquez

Rodrigo Vásquez es un especialista en percusión de ritmos afrolatinos, latin jazz y fusión. Formado en el Conservatorio de Música Universidad Federal de Bahía, Brasil, país donde vivió veinte años, aprendió también la disciplina cubana de los tambores batá y ha desarrollado en Brasil y Chile una amplia carrera como percusionista en vivo, músico de grabaciones, director musical y profesor.

Travesía

Música latinoamericana, electrónica y percusión son los ejes de Travesía. La banda  se completó como cuarteto el 2014, con la incorporación del ex baterista de Los Prisioneros, Miguel Tapia, y desde entonces, "formalizó" su actividad, con un disco y regulares presentaciones en vivo. En Travesía todos son músicos maduros, con experiencias en otras agrupaciones y de distintos orígenes. Una chilena, un cubano y un haitiano, además del ex Prisionero. "Fusión latina" llaman a su estilo, que incluye temas propios y canciones latinoamericanas.

Camila y Silvio

Con estudios de Teatro y de Composición, ambos en la U. Católica, Camila Soria y Silvio Rozzi, comenzaron a cantar juntos desde 2012, el año en que fueron padres. Rozzi, multinstrumentista, había participado en varios proyectos antes de tomar ese camino musical de folclor junto a Soria. Guiados más que nada por una intuición y las músicas que ambos escucharon en su niñez, emprendieron un viaje por el interior argentino que se extendió por varios meses. Esa experiencia les permitió conocer un amplio repertorio folclórico, inspiración para las canciones que desembocaron en el disco En el borde de la noche (2019), con el Camila y Silvio obtuvieron el premio Pulsar de 2020 en la categoría Música de raíz.

Alberto Cumplido

El triángulo de los guitarristas de fusión tiene en sus vértices nombres clave: Antonio Restucci (n. 1956), Juan Antonio Sánchez (n. 1965) y Alberto Cumplido (n. 1958). Mientras Restucci dejó el grupo La Hebra y Sánchez emigró de Entrama, Cumplido fue el único que se mantuvo activo como compositor y solista y en su calidad de líder de Quarto Mundo, un ensamble para el que preparó un extenso catálogo de obras acústicas, basadas en la mezcla de música contemporánea, étnica fusionada y jazzística, que hicieron del músico una de las llaves de la guitarra moderna. Asimismo, Cumplido es el creador, gestor y director del festival Entrecuerdas, que desde el año 2000 ha marcado el pulso de la guitarra en su más amplio espectro.

Willy Bascuñán

Uno de los trabajos más importantes y reconocidos de Guillermo Willy Bascuñán ha sido el que desarrolló durante los años sesenta junto al conjunto vocal Los Cuatro Cuartos (sobre todo, por su labor en el disco Al séptimo de línea). En sociedad con Pedro Messone y Luis Chino Urquidi, el cantautor le dio ahí forma a parte de lo mejor de la corriente conocida como Neofolklore, que volvió a hacer atractiva la raíz chilena y sudamericana, de acuerdo a un trabajo vocal y de arreglos nunca antes realizado en el país. Pero el músico ha destacado también en experiencia junto a otros grupos, como solista y —sobre todo— como autor para canciones popularizadas por otros. Su aporte al respecto incluye títulos clásicos de la canción chilena, como "El solitario", "Cuando rompa el alba", "El ovejero", "Los viejos estandartes" y "Voy pa' Mendoza".

La TribOo

La TribOo, es decir La Tribu, es un grupo de música afrolatina que explora y combina ritmos del reggae y el funk, además de las influencias de la fusión latinoamericana en sus amplias dimensiones. Pertenece a la oleada de agrupaciones de diversa música mestiza que ocuparon espacios en la década de 2010, como Newen Afrobeat, LaSmala, Manu da Banda, Chilombiana o Mousso, entre otras. El proyecto nació inspirado y como consecuencia de la movilización estudiantil de 2011, a partir del encuentro entre Pablo Roots, su principal compositor, el bajista Miguel Ávalos y la baterista Maite Rojas. Luego se fueron sumando integrantes hasta configurarse como ensamble de gran despliegue y formato escénico, con vestuarios coloridos, bailes y amplio arsenal de instrumentos, principalmente las percusiones y las voces. La TribOo llegó a considerar hasta catorce músicos y fue una plataforma para el despegue solista de, por ejemplo, la cantautora Valentina Marinkovic. En 2015 editaron su único disco, Canto a la tierra.

Subhira

Detrás de la figura del compositor Joakín Bello, ciertamente el prócer de la música new age chilena, surgieron otros músicos inspirados en conceptos como la naturaleza, la introspección y la meditación, dándole continuidad a esa línea estética. Rodrigo Cepeda —más conocido como Subhira ("Coraje" en hindú)—, se transformó a partir de los años '90 en el nuevo portador de estos conceptos, a través de un extenso trabajo creativo y proyectos afines a la fusión étnica, pero también a la investigación de la música de los pueblos originarios, la composición de música de carácter sinfónico y camerístico, además  el liderazgo de ensambles acústicos y de electrónica étnica, la creación del sello Mundovivo y los festivales Músicas del Mundo.

Cutus-Clan

El clan de los hermanos Cuturrufo, reconocidos músicos de Coquimbo, proyectaron su idea de una música contemporánea mestiza y terrenal, que utilizara las raíces del Norte Chico, desde la ancestralidad diaguita a las fiestas patronales, a través del ensamble denominado Cutus-Clan. Los Cuturrufo fueron históricamente una familia religiosa, devota del culto mariano y sus integrantes activos peregrinos al santuario de la Virgen del Rosario de Andacollo. Así fue como el compositor y percusionista Rodrigo Cuturrufo (n. 1968) llegó a crear primero el grupo Vernáculo, cuya música se planteó como ofrenda a la “Chinita” (Viva la Chinita de Andacollo, 1999). El Cutus-Clan representa la otra vida de los Cuturrufo, la de las boites, la cumbiamba, es decir la movida de la cumbia nortina, la improvisación jazzística y el rock.

Luis Cheul

Luis Cheul pertenece al segundo frente generacional de los bajistas eléctricos post escuela de Ernesto Holman que hicieron de su instrumento de base y soporte un arma solística reconocible. De amplia diversidad jazzística, rockera y latinoamericanista, para estos efectos de creación Cheul optó por el rendimiento de un instrumento eléctrico activo, de seis o más cuerdas, junto con otros bajistas en la década de 1990: Igor Saavedra (n. 1966), Juan Caballero (n. 1969), Miguel Pérez (n. 1970) el primer Nelson Arriagada (n. 1971) y Marcelo Córdova (n. 1973).

Laia

La primera conexión entre las hermanas Sofía, Laura y Manuela Squella se impone en el trabajo de armonía vocal, un sello nítido en la música del trío Laia, con que ellas emprendieron una ruta en la música independiente en el final de la turbulenta década de 2010. Si bien se iniciaron como cultoras de una canción soul, en esa primera época también figuraban como autoras, instrumentistas y educadoras, lo que proyectó un alcance mayor dentro de la música. Con el tiempo Laia transitando con cada vez más decisión a una creatividad dentro de la fusión de raíz folclórica, que incorporaba elementos del folk, el jazz e incluso el pop.

Mazapán

El lugar común de designar a Mazapán como un conjunto de música infantil no es sólo un lugar común, sino una imprecisión. Mazapán es un grupo que ha explorado la música antigua, el pop, el folclor, el rock y hasta se ha internado en el método de la composición contemporánea para armar una de las discografías más ricas de la música para las infancias. Formado entre 1979 y 1980 por siete estudiantes de diversas disciplinas musicales, el grupo también fue la cuna de la carrera como solista de Cecilia Echenique y tiene inscrito en la memoria colectiva de generaciones el recuerdo de canciones inconfundibles como "La vaquita loca" (1980) y "Una cuncuna" (1981). Junto con Zapallo y Acuarela, Mazapán forma la tríada de conjuntos pioneros en la música para niños, y en 2024 recibió el Premio a la Música Presidente de la República junto con el reconocimiento de Figura Fundamental de la Música Chilena, de la SCD.

Mandala

Liderados por el guitarrista Aldo Sandoval en un circuito que va desde Valparaíso hasta Quilpué, el grupo Mandala (que significa "círculo" en sánscrito) ha sido una cara musical en el puerto desde mediados de la década de los 2000, nutrido de elementos del pop y la canción latinoamericana y brasileña junto a toques de latin jazz, que lo aproxima a grupos de como Motete, Fusión Judá, Trifulka o La Guacha.

Ensamble Serenata

Los puntos de encuentro entre la música de cámara y la música popular de raíz se ha fijado en hitos sucesivos: Barroco Andino (1974), Cruz del Sur (1978), Napalé (1982), Terra Nova (1993), Entrama (1997). El Ensamble Serenata apunta el inicio de la primera década del siglo XXI con la configuración de un grupo mestizo en cuanto a repertorio y estructura instrumental, y con músicos formados académicamente cuyos propósitos llegaron hasta las raíces de la música folclórica.

Luciano González

Luciano González Astorga integra una amplia camada de bajistas orientados al jazz fusión, que han desarrollado un sonido contemporáneo y le han proporcionado protagonismo al instrumento desde la posición de solista y de líder de bandas, una línea sostenida en el tiempo por Christian Gálvez como primera referencia. Entre ellos se encuentran nombres de la generación de 2010 como Stefano Rojas, Matías Martinoli, Felo Bustamante, Samy Maluenda, Pedro Olivares. González protagoniza su música desde el bajo eléctrico de seis cuerdas, con un enfoque que le permite incorporar aspectos armónicos y melódicos del piano, la guitarra clásica y el saxofón, en paralelo a las funciones tradicionales del contrabajo y el bajo eléctrico de cuatro cuerdas.

Mariana Montalvo

Mariana Montalvo es una de las figuras chilenas del canto latinoamericano, poético y de protesta, fuera de las fronteras del país. Desde que llegó a París en 1974 se vinculó a los músicos de la resistencia, desde el compositor Sergio Ortega y el cantor Ángel Parra, hasta el trovador Patricio Manns, con quien compartió espacios en el conjunto Karaxú, formados por músicos exiliados. Además participó en el grupo de música latinoamericana Los Machucambos, formado por músicos de diversas nacionalidades, que tuvieron gran presencia en Francia. Con estudios de guitarra clásica en el Conservatorio Nacional, su rumbo se encaminó entonces al canto popular con guitarra y cuatro venezolano, que desarrolló a lo largo de cuarenta años. Fue, además, la primera chilena en grabar para el sello de world music Putumayo, Cantos del alma (2000). Murió en 2017 y fue sepultada en el cementerio Père Lachaise.