Folclor

Entendido en contextos locales, folclor proviene del concepto anglosajón impuesto a un fenómeno de música vernácula. El vocablo folklore (donde folk es pueblo y lore, su sabiduría popular) tiene un sentido purista: designa al sujeto original de la tradición, previo a toda interferencia urbana. Por esta condición previa a la industria, los cultores genuinos que grabaron discos en Chile son escasos y corresponden en exclusiva a cantoras campesinas de rodeo, como las incluidas en el disco Aires tradicionales y folklóricos de Chile (1944) editado por la Universidad de Chile. La industria musical empleó este término para designar, por sentido común y por desconocimiento de los cultores originarios, lo que desde un punto de vista urbano ha sido considerado "folclor": figuras de la música típica urbana o recopiladoras. Pero según la nomenclatura son definiciones distintas: los sujetos que investigan el folclor con criterio académico son los "folcloristas"; los cultores naturales son llamados "folclóricos".

Mirtha Iturra

Mirtha Iturra Bernales es una cantora de rodeo a la vez que figura de la música típica en la ciudad, activa intérprete y divulgadora del folclor centrino en los escenarios y los discos. Nacida en Constitución en el seno de una familia de agricultores y músicos, tuvo estrecho contacto con la vida campesina, la tierra y las canciones. Llegó al Puente Alto rural y entonces ha proyectado la canción campesina, más de 800 cuecas y tonadas, desde la ciudad. Su nombre es ineludible en el panorama de la canción folclórica desde los años '80 en adelante, y ha sido considerada, durante 30 años, una de las principales representantes de las cantoras de rodeo y la más influyente para toda una generación de jóvenes intérpretes que llevaron estos repertorios al disco.

Máximo Retamales López

Parte de una tercera generación de cantores chilenos luego de Arnoldo Madariaga Encina (n. 1938) y Arnoldo Madariaga López (n. 1965), Máximo Retamales es el más joven de esa familia nacida en la localidad campesina de Casablanca, en la provincia de Valparaíso, y dedicada a la poesía popular. Cantor a lo humano y lo divino y también payador, ha actuado desde 1999 en encuentros de paya en Coronel (provincia de Concepción), el puerto de San Antonio, Putaendo (provincia de San Felipe de Aconcagua) y la propia Casablanca (desde 1994), y ha participado en vigilias, novenas y cantos de angelito, todas expresiones de la poesía popular religiosa. Desde 1992, cuando tenía doce años, es cantor permanente de las vigilias de canto a lo divino del Templo Votivo de Maipú, y a los veinte años participó junto a sus mayores de la familia en el disco Décimas a María (2001).

Marcial Campos

Mil novecientos treinta y cinco marca el hito para Marcial Campos. Ese año cumplió los ocho y comenzó a tocar la guitarra criolla y a cantar cuecas. Primero fueron las de autor anónimo y luego las más de trescientas cuecas que llevaron su firma, además de otras tantas escritas por su hermano mayor, Eleodoro Campos. Juntos formaron uno de los dúos cuequeros más importantes y transversales en la historia de la música chilena: Los Hermanos Campos.

Nano Acevedo

El tránsito entre el florecimiento de la Nueva Canción Chilena interrumpido en 1973 y su continuidad en el Canto Nuevo tuvo entre sus hombres más activos a Nano Acevedo. Cantante, autor, gestor musical y sindical, Acevedo es un cantor urbano de raíz folclórica que se inició en escenarios como la precursora Peña Chile Ríe y Canta en 1968, ganó el festival de la OTI en Chile en 1977 y ha sido un activista del gremio en dictadura y democracia, con cuarenta años de trabajo en los que ha escrito canciones como "Rin del amor" y el auténtico éxito setentero chileno "Oda a mi guitarra".

Catalina y Las Bordonas de Oro

El diccionario define 'bordona' como «cada una de las tres cuerdas más bajas de la guitarra», y entonces un conjunto con esa alusión en su nombre estará siempre comprometido con la nobleza de los sonidos tradicionales y una interpretación a su altura. Ha sido el caso de Catalina y Las Bordonas de Oro, grupo que reúne a músicos jóvenes pero de extendido oficio, y que desde 2022 ha ido forjando una audiencia creciente gracias a un metódico trabajo en vivo, destacado por la impecable ejecución de un repertorio que saluda la historia del bolero y la canción chilena de raíz. Su dos discos hasta ahora combinan composiciones propias con versiones para antiguas piezas de gente como Francisco Flores del Campo y Vicente Bianchi.

Eduardo Peralta

Desde el canto estudiantil de mediados de los años setenta, Eduardo Peralta ha sido uno de los hombres de mayor presencia en la genealogía de cantores y autores chilenos. Compositor, cantante y en especial avezado guitarrista, se inició en 1977 en el movimiento del Canto Nuevo, germinado en peñas y facultades, con canciones como "Golodrina chilota" y "El hombre es una flecha", y mantuvo una carrera activa sobre al menos tres vertientes: sus propias composiciones, su trabajo como payador y sus cuantiosas adaptaciones para canciones del trovador francés Georges Brassens. Además de sus discos, ha grabado con cantantes como Cecilia Echenique y Clarita Parra; y los payadores Pedro Yáñez, Manuel Sánchez y Moisés Chaparro. Se mantiene activo en grabaciones y en vivo, con presentaciones al menos semanales (como las de sus «lunes brassensianos», en El Mesón Nerudiano, del barrio Bellavista)  que ya son tradición.

Álvaro Henríquez

La habilidad para llevar a buen puerto sus ideas musicales junto a las bandas Los Tres y Pettinellis ha sido sólo uno de los talentos de Álvaro Henríquez. En el poblado currículo profesional del músico de Concepción, acaso lo más sorprendente sea la rapidez con que ha gestionado los más diversos proyectos, solistas y colectivos. Además de editar más de una decena de álbumes junto a los grupos que ha fundado, Henríquez se ha involucrado en la producción de discos para otros músicos, la composición e interpretación de música para cine, y varios proyectos vinculados al folclor chileno. Durante los años 2004 y 2005 se ocupó, además, en una alabada carrera de cantautor solista, interrumpida con el sorpresivo anuncio de la rearticulación de Los Tres. Popular e influyente, la del compositor ha sido una carrera de larga perspectiva, y que ha hecho un aporte excepcional al desarrollo musical chileno de los últimos treinta años, por su diversificación y productividad.

Críspulo Gándara

Hasta el advenimiento al canto chileno de este rey de la talla y la paya, no se acostumbraba en los discos a interpretar este estilo, por el temor existente entre los directores de los sellos grabadores de que tales registros cayeran mal entre el público "culto" que los compraba. Cuando Críspulo Gándara fue llamado a grabar algunos discos para el sello Odeon, insinuó la conveniencia de "adornar" sus cuecas con algunas tallas de su cosecha. Por supuesto que le fue terminantemente prohibido cometer tal desaguisado. Sin embargo, luego de algunas pruebas, Gándara demostró que nada había de malo ni lesivo a los oídos de los que compraran las grabaciones, salvo si se considerara fuera de gusto la picardía criolla.

Alicia Correa

Autora de tonadas y cuecas, pero sobre todo de villancicos que quedaron en la historia, como “Corre caballito corre” (1959), grabada y popularizada por Los Huasos Quincheros, “Canción de cuna en Belén” (1959), “Jesús, María y José” (1960) y “Alegre aclarar” (1962), Alicia Correa Álvarez fue una de las figuras más significativas en la difusión de la canción colchagüina.

Matato'a

Matato'a —que en lengua Rapa Nui significa «la mirada del guerrero»— es un grupo de música y danza de Isla de Pascua que desde 1996 fusiona los instrumentos y composiciones tradicionales del folclor de Rapa Nui con la música polinésica, latinoamericana, el reggae y rock. Es el grupo que grabó "E nua e koro", la canción principal de la teleserie "Iorana" (1997), de TVN, que fue el punto de partida de una carrera que han extendido por cinco discos y varias actuaciones internacionales.

Marcela Moreira

Iniciada en la música como voz del Ballet Folclórico de Chile (Bafochi), Marcela Moreira —también conocida como Marcela Morei— ha emprendido un rumbo solista ya desde fines de los años '90 en el ámbito del folclor, aunque con una mirada personal que matiza el canto tradicional del campo y lo sustituye por una interpretación engalanada y una voz con entrenamiento. No por nada Moreira es, además, fonoaudióloga. En ocasiones autora y compositora, ha sido principalmente una intérprete que también ha probado la canción romántica.

Fernanda Martínez

Autora de canciones corraleras e intérprete de repertorios tradicionales, típicos e incluso neofolclóricos, Fernanda Dedes Martínez ha tenido una historia en el canto de rodeos al punto que también ha sido criadora de caballos. Nacida en Linares y criada en la localidad rural de Las Obras, comenzó a cantar y tocar la guitarra espontáneamente en el colegio. A los 17 años se inició en el ambiente de la música corralera y ya como nombre propio comenzó a cantar repertorios de tonadas como Fernanda Martínez. Como cantora de rodeos, Mirtha Iturra ha sido especialmente referencial para ella, y de hecho su canto conserva aspectos de cierta depuración presente más en la música típica que en la música campesina. Ha actuado en distintos encuentros centrinos de este tipo, incluido una larga participación en la Medialuna Monumental de Rancagua, donde fue subiendo su estatus como cantora en esos programas. También profesora de folclor en escuelas, algunos de sus discos con canto, guitarra y arpa son Al galope y sin apuro, Así es como te quiero yo y Para mi Chile lindo.

Wiracocha

De entre los numerosos bailes y conjuntos nortinos asociados a las fiestas religiosas andinas, Wiracocha es hoy uno de los más relevantes, por la extensión de su historia, por el rigor y persistencia de su trabajo musical, por marcas de estilo que le son distintivas y, además, por el cruce hacia colaboraciones con nombres de relevancia nacional (han grabado con Chico Trujillo, y compartido escenario con Los Jaivas e Inti-Illimani). Su historia y legado está registrado en libros (como La música de la banda Wiracocha, de Ricardo Álvarez) y documentales, además de una considerable producción de estudio largada en 1986 con su primer cassette para el sello Carrero.

Cecilia Gutiérrez

Nacida en Chillán, la cantante, acordeonista y profesora de música Cecilia Gutiérrez ha integrado en paralelo las escenas del jazz y de la música de raíz folclórica en la ciudad de Concepción, con proyectos que la vinculan a la fusión de ambos géneros, y cuya cara más visible fue entonces el disco Infusión (2015).

Antumapu

En la genealogía del ballet folclórico en Chile, Antumapu comparte el origen universitario de otros importantes elencos, y consigue distinguirse además por la persistencia de su trabajo a lo largo de casi medio siglo. El Ballet Folklórico Antumapu, palabra que en mapudungun significa «tierra del sol», se formó en 1971 al alero de la entonces llamada Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad de Chile, está integrado por bailarines y músicos, y se define como un grupo basado en elementos del folclor para crear y proyectar una obra artística. Para el año 2019, definían su trayectoria con cifras relevantes: la creación de diez obras, más de 2500 presentaciones en Chile, y más de 29 giras por América y Europa, con un promedio de 60 actuaciones por año. Más allá del trabajo escénico, también ha extendido su trabajo a composición y grabación de discos.

Avelino Muñoz - El Melo

Cantante y payador, Avelino Muñoz, llamado «el Melo», forma parte del grupo Los Mentaos y es uno de los nombres de la paya activos en la comuna capitalina de Puente Alto. Nació en 1951 en Paine, en la metropolitana provincia del Maipo, pero su ciudadanía es puentealtina desde que en 1954 su familia llegó a la Población Seguro, situada en el fundo San Gerónimo de esa ciudad, y en 1980 se trasladó a Casas Viejas.

Ofelia Gana

El nombre de Ofelia María Gana Aguilera es referencial en el canto campesino centrino, pese a que se inició recién a sus 30 años en el oficio. Antofagastina de nacimiento, terminó situada en la localidad de Salsipuedes, en la comuna de Malloa. Ha sido compositora de canciones folclóricas pero sobre todo intérprete, recopiladora y cultora y defensora de la antigua vihuela chilena. En 2012 recibió la distinción gubernamental de Tesoro Humano Vivo.

Juan Pou

Es uno de los guitarristas y cantantes de la agrupación musical porteña La Isla de la Fantasía, reconocido a través de más de cinco décadas de dedicación a la música en Valparaíso como uno de los "viejos cracks" de la escena musical en el puerto.

Aurorita Ramos

Aurorita Ramos es el pseudónimo de cantora escogido por Yenifer González Ramos, maulina nacida en Hualañé y con inicios como intérprete de tonadas y cuecas en festivales cuando tenía diez años de edad. Ella tomó su nombre musical y el oficio del canto de rodeo hacia 2015, cuando se encontraba en Mejillones por motivos de trabajo. Fue entonces cuando reanudó su antiguo interés por el folclor desde la figura añosa de la cantora de medialunas y la música corralera que la llevó a presentarse con guitarra y arpa, sola y acompañada, en diversos escenarios del país, campeonatos de distitnas federaciones, fiestas campesinas y audiencias de huasos corraleros. Aurorita Ramos fue reclutada por la discográfica Master Media, con la que ha publicado trabajos con repertorios costumbristas como Canto acampao (2021) y Para ti, mi chileno (2024).

El Parcito

La actriz Patricia Díaz Vilches y la pianista Claudia Belén Mena Cáceres formaron El Parcito, un dúo de repertorios tradicionales y folclóricos centrinos, que fueron parte de la oleada de conjuntos de cueca femenina que tuvieron intensa actividad a lo largo de la década de los 2000. Con el tiempo su trabajo se amplió a la interpretación de tonadas, valses, polkas y otros ritmos, luego de que ambas cultoras iniciaran un estudio directo con los folcloristas e investigadores Margot Loyola y Osvaldo Cádiz.