Folclor

Entendido en contextos locales, folclor proviene del concepto anglosajón impuesto a un fenómeno de música vernácula. El vocablo folklore (donde folk es pueblo y lore, su sabiduría popular) tiene un sentido purista: designa al sujeto original de la tradición, previo a toda interferencia urbana. Por esta condición previa a la industria, los cultores genuinos que grabaron discos en Chile son escasos y corresponden en exclusiva a cantoras campesinas de rodeo, como las incluidas en el disco Aires tradicionales y folklóricos de Chile (1944) editado por la Universidad de Chile. La industria musical empleó este término para designar, por sentido común y por desconocimiento de los cultores originarios, lo que desde un punto de vista urbano ha sido considerado "folclor": figuras de la música típica urbana o recopiladoras. Pero según la nomenclatura son definiciones distintas: los sujetos que investigan el folclor con criterio académico son los "folcloristas"; los cultores naturales son llamados "folclóricos".

José Pablo Catalán

El canto del campo, la poesía popular, la guitarra traspuesta y el sonido de la armónica conviven en la historia José Pablo Catalán Guajardo, en una transferencia sanguínea que proviene de los linajes encabezados por sus abuelos, el arriero Sergio Catalán Martínez y el cantor a lo poeta José Miguel Guajardo Rozas. De ellos tomó las sabidurías de la vida centrina, a la vez que la décima. Con sus discos Canto campesino (2013) y Porque sé de dónde vengo (2017) ha sido parte del florecimiento de una escena de cultores de principios de siglo que han mantenido vivos los legados a través de grabaciones.

Dúo María-Inés

Integrado por María Venegas e Inés Sotelo, este dúo de cantoras se inicia en el año 1945 en el ámbito de una activa escena musical propiciada por la importancia de las boites de la época, así como la radio y sus auditorios. Es así como su debut en la vida musical comenzó con cuatro presentaciones sucesivas en Radio del Pacífico, Radio Sudamericana, Quinta Carroza y Club de la Medianoche.

Pablo Tamblay

Pablo Tamblay es un exponente nortino de la paya en Chile, pero a diferencia de un payador coquimbano como Raúl Talo Pinto, él es de tierra adentro. Nacido en Copiapó en 1954, Pablo León Tamblay Falke es carpintero de profesión, cantor, payador y guitarronero, y participa tanto en encuentros nacionales como en los que él mismo organiza en su región.

Álvaro Henríquez

La habilidad para llevar a buen puerto sus ideas musicales junto a las bandas Los Tres y Pettinellis ha sido sólo uno de los talentos de Álvaro Henríquez. En el poblado currículo profesional del músico de Concepción, acaso lo más sorprendente sea la rapidez con que ha gestionado los más diversos proyectos, solistas y colectivos. Además de editar más de una decena de álbumes junto a los grupos que ha fundado, Henríquez se ha involucrado en la producción de discos para otros músicos, la composición e interpretación de música para cine, y varios proyectos vinculados al folclor chileno. Durante los años 2004 y 2005 se ocupó, además, en una alabada carrera de cantautor solista, interrumpida con el sorpresivo anuncio de la rearticulación de Los Tres. Popular e influyente, la del compositor ha sido una carrera de larga perspectiva, y que ha hecho un aporte excepcional al desarrollo musical chileno de los últimos treinta años, por su diversificación y productividad.

Ayllu Pacha

«Andino urbano», como el título de uno de sus discos, es el encuentro que define a la agrupación Ayllu Pacha (cuyo nombre significa «hermandad de las tierras»). Nacida en la ciudad metropolitana de Talagante, cultivan la música andina urbana en una fusión con jazz, pop, rock y otros sonidos mestizos, al mezclar timbres ancestrales de zampoña o quena con instrumentos contemporáneos como saxo, piano y batería. Tras emerger como un taller en 1994, el grupo ha actuado sobre todo en festivales folclóricos, en algunos de los cuales han acumulado premios (como en el festival Faroles y Trapiches de 1998, con la canción "Mi bella luna de Alhué"; en el Festival de la Canción Indígena 2003, con "Ciudad antigua"; y el Festival de la Canción de Raíz Folclórica de Lonquén de 2002, con "Espíritu de carnaval").

Eugenio Moglia

Integrante de varios grupos de fundamental trabajo folclórico, el guitarrista Eugenio Moglia legó al cancionero chileno melodías enlanzadas a la poesía de composiciones como “Y con brotes de mi siembra”, “A ver si agarras confianza” y “Nadie le va a decir huacho”. Su estilo en la interpretación de guitarra y su habilidad para musicalizar versos ajenos fue de gran importancia para el trabajo asociado al llamado «folclor poético», y su técnica fue solicitada en grabaciones de Lucho Gatica, Ester Soré y Raúl Gardy, entre otros famosos intérpretes.

Los 30 Pesos

Los 30 Pesos deben su origen y su nombre al estallido social de octubre de 2019, revuelta originada a partir del aumento de 30 pesos en el boleto del Metro de Santiago, considerado entonces como una de las chispas que detonó la explosión. Tres experimentados músicos de la cueca y el folclor urbano -Daniel Muñoz, Horacio Hernández y Miguel Molina- se presentaron por primera vez en noviembre ese año en un cuecazo constituyente en el Barrio Franklin, y a partir de ahí siguieron adelante en permanentes actividades vinculadas a la movilización y las ollas comunes.

La Sur Poniente

La Sur Poniente es un elenco cuequero formado por elementos de la Provincia de Talagante, cuya propuesta toma distintos aspectos y estilos de la cueca, integrando la raíz campesina, la bravura de la chilenera e incluso la cueca mediatizada, que alcanzó la industria fonográfica en los años '50, todo ello en busca de un sincretismo entre lo urbano y lo rural. La Sur Poniente debe su nombre a una zona popular y populosa de la ciudad de Santiago y la Región Metropolitana donde habita el chileno común: Lo Espejo, Lo Prado, Cerro Navia, Maipú, San Bernardo, junto con otras otras comunas en la periferia urbana como Buin, Calera de Tango, Paine y, desde luego, Talagante.

Los de Ramón

La figura de la "OEA chica" con que se conoció a este conjunto es mucho más que una anécdota de la historia. Los de Ramón fueron ciertamente el primer proyecto de investigación e interpretación de la música de folclórica latinoamericana que se tenga registro. Una verdadera organización de estados americanos sintetizada en este núcleo familiar de músicos encabezados por Raúl de Ramón, y que de paso generó el impulso definitivo para cultores del folclor regional, indistintamente de si pertenecieron a las articulaciones del Neofolklore y la Nueva Canción Chilena. Si desde los años '60 la música de raíz chilena llegó a buscar referentes en manifestaciones similares tras los Andes, Los de Ramón representan el punto cero.

Moisés Chaparro

Cada vez que el más reconocible cantante de Inti-Illimani, José Seves, entona el homenaje a Víctor Jara que es "Canto de las estrellas", se escuchan los versos de Moisés Chaparro. Es la composición con que este autor ha trascendido hacia el gran público en su rol de compositor, con la base que le dan sus completos oficios de cantor, poeta popular y payador, su faceta más frecuente.

Víctor Acosta

Víctor Acosta hizo canciones en diversos géneros y las dedicó a más de una ciudad chilena, pero su crédito universal es haber compuesto un vals y en él haber escrito el estribillo ''Del cerro Los Placeres yo me pasé al Barón / me vine al Cordillera en busca de tu amor / Te fuiste al Cerro Alegre y yo siempre detrás / porteña buenamoza, no me hagas sufrir más''. El vals ''La joya del Pacífico'' —que popularizaron el chileno Jorge Farías y el peruano Lucho Barrios— y la tonada ''El rodeo'' son las dos más importantes canciones de Acosta, uno de los autores chilenos pioneros en delinear el gusto popular por el vals peruano y por la tonada vigente en Chile durante los años '30 y '40.

Silvia Andreu

Pianista clásica a la vez que sicóloga y musicoterapeuta, Silvia Andreu ha desarrollado una amplia investigación acerca de la música del salón decimonónico, que ha logrado llevar al disco en distintos momentos y desde diversos ángulos. En este campo, sus trabajos sobre álbumes de señoritas y sobre repertorios generales de danzas en ese espacio social transversal se tradujeron en grabaciones como Repertorio Elisa García de la Plaza de Campos y El piano en los salones de la belle époque chilena. Ambas publicaciones, de 2007, contribuyeron a ampliar la apreciación y el acceso a una música aún desconocida entre el público.

Rocío Núñez

Depositaria de una tradición de canto legada por su abuela paterna, Rocío Núñez es una cultora de la música corralera pura, cantora colchagüina de rodeos proveniente de la pequeña localidad de Nilahue Cornejo, entre Lolol y Paredones. Se ha presentando en medialunas centrinas mostrando tonadas con guitarra y arpa que hablan del mundo corralero y también piezas de temáticas románticas, muchas de ellas de su autoría. Sus discos son Tamos pá campeón! (2016), Caballos y aperos (2019), Quiéreme lindo (2021) y Huaso diablazo (2023).

Patricio Fuentes

José Patricio Fuentes Sepúlveda es pianista, arreglador, compositor, director musical y profesor, un músico que ha observado el folclor, en especial la cueca, desde la perspectiva de lo que él denomina "posforma". Se trata de una propuesta personal de análisis, transformación, proyección —y también cierta "estilización"— de ese folclor, factible de expandir hacia a otros contextos musicales. Trabajos suyos a este respecto se pueden apreciar en el "Manual de Piano para la Interpretación de Cueca", que elaboró en su calidad de docente, y en discos propios como Revolución chilenera (2016) y La debacle (2019), que llegó a ser nominado al premio Pulsar.

Ignacio Reyes

Varias líneas describen a Ignacio Reyes Guzmán en la música. Es payador, poeta popular, cantor, educador y multiinstrumentista. Como cultor del rabel, colonial instrumento de cuerda frotada previo al violín, llegó a publicar un profundo trabajo de recopilación que contribuyó al campo de la investigación y la divulgación del folclor a través de un repertorio de tonadas interpretadas con el rabel: Pretendo de hacer un ramo. Reyes ha sido también director del conjunto Décima Orquesta, un proyecto contemporáneo que vino a proponer una nueva idea para la paya.

Carla Catalán

Cantora, intérprete de la guitarra traspuesta, recopiladora y profesora de música, Carla Catalán une fuerzas en el frente femenino de exponentes del canto popular, la raíz folclórica y la investigación de los saberes campesinos que experimentó una explosión durante la década de 2010. Junto a ella marchan también Carola López, Daniela Sepúlveda, Fabiola González, Andrea Andreu, Claudia Mena, Marilin Ulloa, entre otros nombres.

Dúo Leal-Del Campo

Nombre presente en la escena del folclor de masas durante los años '60, el dúo se activó con Pedro Leal (voz y guitarra) y Germán del Campo (arpa y segunda voz), como resultado de la separación del conjunto Los Baqueanos. Integrantes de este elenco que durante los años '50 secundó a la joven estrella de la tonada Silvia Infantas, una vez que ella siguió adelante con Los Cóndores. Leal y Del Campo continuaron en la industria del folclor como sociedad durante los años venideros. El dúo grabó una serie de LP, animó la noche en espacios del espectáculo capitalino como El Pollo Dorado, la Taberna Capri, el restorán Nuria e incluso en Casino de Viña del Mar, y tuvo presencia en la pantalla de televisión y el cine. En 1962 el Dúo Leal-Del Campo participó en la inauguración del Mundial de Fútbol efectuado en Chile y a menudo integraron voces estelares de la tonada a asus presentaciones, por lo que fueron presentados en la prensa como "un dúo de tres músicos": Ester Soré, Margarita Alarcón y Aida Salas. En 1965 compitieron el apartado folclórico del Festival de Viña del Mar, donde obtuvieron el segundo lugar con la cueca "La dama blanca".

Mónica Fernández

Mónica Fernández Ponce es cantora de rodeo, intérprete de arpa y guitarra, iniciada como niña en Los Ángeles al interior del conjunto folclórico Alma Cuequera. A los 17 años ya figuraba actuando en medialunas de la zona del Biobío, en el dúo Voces Morenas que formaba con Ana María Torres. Tras la disolución del elenco, Mónica Fernández continuó como cantora con arpa en solitario, acompañada de músicos de apoyo como el guitarrista Luis Silva, y siempre con la figura decisiva de Mirtha Iturra como nombre clave en la historia reciente. Su primera presentación tuvo lugar en 2007 en la medialuna de San Lorenzo, pero ella ha seguido en distintos encuentros, como los rodeos de Coyhaique y Valdivia junto con la linariense Carmencita Valdés. Ha participado en encuentros Abril Cuecas Mil y ha integrado otros conjuntos folclóricos de su zona, como Anturayén y Compases Corraleros, junto al arpista sureño Claudio Zenteno. Técnico en enfermería y profesora de música, su primer disco de música corralera es Otra cosa es con cantora (2018).

Los Hermanos Barrientos

Los Hermanos Barrientos son parte de los abundantes conjuntos familiares que poblaron el folclor desde los años '20. Tito, en guitarra, y Marina y Carlos, en voces, eran los músicos de apellido Barrientos, quienes en escena se hacían acompañar por grupos de guitarras. Cantaban tonadas y cuecas, y se presentaban desde la segunda mitad de la década del '30 en Punta Arenas, donde vivían. En los años '40 se radicaron en Valparaíso y comenzaron a grabar discos para el sello Victor, estableciendo un circuito estable de  trabajo en locales nocturnos y auditorios radiales. En 1946 grabaron el vals de Eduardo Chilote Campos “Corazón de escarcha”, y desde entonces iniciaron una carrera internacional que se extendió hasta fines de los años '60.

Jorge Quezada Morales

Primero poeta y luego payador, el santiaguino Jorge Pablo Quezada Morales nació en 1959 en la localidad de Puente Nuevo (en la comuna capitalina de Las Condes, parte de la actual comuna de Lo Barnechea) y se ha adentrado en ese orden en la poesía popular, que conoció desde temprana edad por influencia de su madre, Norma Morales Braun, hija del poeta Juan Manuel Morales, natural de Vichuquén. Ha escrito sobre todo décimas y romances, una muestra de los cuales publicó en el libro Nuestro verso sigue vivo (2005). Un año antes había grabado el disco Vamos verseando la vida (2002) junto a los payadores y poetas Camilo Rojas Navarro, Roberto Lagos y Luis Carreño, y en 2003 formó el grupo Los Mentaos junto a Fernando González Maldonado, Avelino Muñoz (El Melo) y Jorge Céspedes (El Manguera). Con ellos se ha acercado a la paya, disciplina en la que debutó en abril de 2004 en el pueblo de artesanos de Pirque y que desde entonces ha ejercitado en diversos encuentros de payadores.