1960

60

Sonia la Única

La tradición del bolero tiene a una cantante chilena inscrita entre sus grandes voces femeninas, y no es entusiasmo nacionalista sino dato reconocido en varios países. Sonia von Schrebler destacó primero, desde niña y junto a su hermana, como parte del dúo Sonia y Myriam, y al fin de esa asociación decidió continuar a solas con un nombre artístico. Sonia la Única fue una de las voces importantes de la canción chilena en el siglo XX —no sólo en el bolero, cabe aclarar—, asentada en México durante parte importante de su carrera, y con colaboradores y apoyos cercanos tan relevantes como Armando Manzanero, Consuelo Velásquez, Lucho Gatica, el director de orquesta Chucho Ferrer, y los reputados compositores Joaquín Prieto y Rubén Fuentes. "La bikina", "Esta noche la paso contigo" y "Te amaré toda la vida" fueron canciones que ella grabó por primera vez, y que hoy figuran entre clásicos románticos en castellano.

Matías Pizarro

Matías Pizarro Baldrich fue un revolucionario músico aparecido por generación espontánea en la escena del jazz chileno de fines de los años '60. Alrededor suyo se movió toda una partida de nombres vinculados a las corrientes vanguardistas de la época que llegaban desde Nueva York y Chicago a través de discos y libros. Pianista, compositor e improvisador, en una década de acción antes de radicarse en Francia en 1977, puso su nombre en la historia del jazz moderno, también a través del pionero grupo Fusión. Ya instalado en Europa, y siempre como una enigmática figura de la música chilena, Pizarro sería reconocido en el circuito mundial, tanto por su creación propia como por sus colaboraciones. Entre ellas se cuentan grabaciones junto al rockero Antonio Smith (en el proyecto Sol de Chile), el trío experimental Skuas y el cantautor Ángel Parra.

Alfonso Letelier Llona

Premio Nacional en 1968, Alfonso Letelier cumplió un rol relevante en la promoción y la formación musical chilena, al impulsar una política de unificación de todos los estamentos musicales de la Universidad de Chile en su actual Facultad de Artes. Como compositor académico obtuvo prestigio nacional e internacional con sus obras vocales. Es el padre de dos músicos que obtuvieron el Premio Nacional en Artes Musicales: el compositor y organista Miguel Letelier (en 2008) y la contralto Carmen Luisa Letelier (en 2010).

María Teresa

Es uno de los nombres destacados de la Nueva Ola chilena, y legó en su discografía canciones de gran éxito para la época, como "Sus bellos ojos negros", "Mar no me cantes" y, sobre todo, la bailable "Dicen", de 1964. Su biografía, sin embargo, tiene varias peculiaridades que la apartan de compañeras suyas en ese movimiento. María Teresa fue el nombre artístico de una ciudadana española (María Teresa Ordóñez Berlangaque, nativa de Sevilla) que llegó de niña junto a su familia a Santiago de Chile, y que aquí lanzó y afirmó una temprana carrera primero como voz de radioteatro, luego como actriz adolescente y finalmente como cantante. Además de haber grabado un primer single a los 15 años de edad ("Esta noche no"), entre las curiosidades de su trabajo en nuestro país está el haber ocupado, en septiembre de 1965, la primera portada de la que luego se convertiría en la relevante revista Ritmo. Su estadía en Chile no fue definitiva, sin embargo, y su vida adulta ha transcurrido en su país natal.

Pin Pon

Pin Pon es uno de los personajes infantiles más anclados en la memoria colectiva chilena. Creación del actor Jorge Guerra, el niño con cuerpo de algodón que se lava la carita con agua y con jabón fue protagonista del primer programa de la TV local dirigido a preescolares, emitido entre 1965 y 1974 y luego repuesto entre 1991 y 1992. Acompañado por Valentín Trujillo en el piano y con arreglos musicales y composiciones de Vittorio Cintolesi, el muñeco popularizó una serie de melodías como "Método", "Mi lápiz" y la propia "Pin Pon", que se instalaron en el cancionero infantil chileno más allá de la propia carrera actoral de su creador. Jorge Guerra murió en Santiago en 2009, tras haber llevado a su personaje por escenarios de Chile, Ecuador, Cuba y Europa, pero el recuerdo, la figura y las melodias de Pin Pon permanecen en la memoria de generaciones.

Las Hermanas Acuña - Las Caracolito

Amanda y Elsa Acuña fueron conocidas popular y ampliamente como Las Caracolito, un dúo de cantoras campesinas que se forjó en casamientos, rodeos, velorios o trillas, pero tal como ocurrió con muchas de estas cultoras desde fines del siglo XIX, sus escenarios se fueron extendiendo a las ciudades. Así fue como, tras su llegada a Santiago en 1935, fueron reclutadas por la industria discográfica, y hasta hoy existen fonogramas, grabaciones y títulos disponibles de Las Hermanas Acuña o Las Caracolito. En la historia discográfica chilena, Las Caracolito representan uno de los más genuinos patrimonios de esta centenaria tradición del folclor chileno.

Germaín de la Fuente

Probablemente una de las voces más dotadas de Chile es la que a fines de los '60 dio a conocer Germaín De la Fuente en Los Ángeles Negros. El cantante dio el sello a la popular agrupación, y fue su cara de presentación ante la creciente presencia continental de la banda, hasta que, a los cinco años, inició una carrera solista que mantiene hasta hoy. Con la voz sin las atribuciones de antaño, De la Fuente sigue siendo un referente para las viejas y nuevas generaciones de músicos.

Chamal

En un punto intermedio entre los maestros de la proyección folclórica chilota y las nuevas generaciones dedicadas a esa música está Chamal. Fundado en 1968 bajo la influencia de recopiladores como Héctor Pavez, Gabriela Pizarro y Millaray, desde 1975 el conjunto mostró una presencia principal en la música folclórica que estuvo en la base del Canto Nuevo, y de hecho su primer LP, Tierra de alerces (1976), fue también el primero de la historia del sello Alerce, principal promotor disquero de ese movimiento. Con varios discos publicados y frecuentes giras al extranjero desde 1988, Chamal mantiene vigente la proyección de los cantos y las danzas de Chiloé después de cuatro décadas de trabajo.

Arnoldo Madariaga Encina

Arnoldo Madariaga Encina es el patriarca de una familia dedicada al canto, la poesía popular y la paya en Chile, al mismo tiempo que gestor de uno de los más importantes encuentros nacionales de payadores en su natal ciudad de Casablanca y un activo participante en el ámbito del canto a lo divino.

Teyker's

Los Teyker's figuran entre las primeras bandas de rock formadas en Chile. Al momento de su fundación, en 1966, su objetivo inicial era traer al país un sonido inspirado en los Beatles, Rolling Stones y Shadows, y avanzaron en ello pese a sus cambios de formación y las dificultades propias del circuito de la época, aunque sin dejar registro en disco. Fiestas de colegio, primero, y después discotecas acogieron en vivo su repertorio de covers y temas propios, enarbolado en voz primero por Boris Galdames y luego por el baterista Víctor Huerta, admirador de Los Ángeles Negros y Led Zeppelin. Tras su separación, en 1974, sus integrantes se repartieron entre proyectos como Cristal, Rocío, Laucha Trío, Arena Movediza y Millantún. Se registran reuniones puntuales para presentaciones en los años ochenta y en 2007.

Manuel Villarroel

A pesar de que su historia musical en Chile transcurre en un breve lapso en los años '60, la figura del pianista Manuel Villarroel representa la mayor la experiencia que el jazz chileno tuvo frente a la música de vanguardia. Villarroel fue un referente del free jazz y el avant-garde, como pionero en experimentos creativos que proyectó desde el piano junto con otros músicos fundamentales, como su hermano, el baterista Patricio Villarroel y, sobre todo, el pianista Matías Pizarro. Desde 1970, ha vivido en Francia, donde desarrolló prácticamente toda su carrera.

Mariano Casanova

Entre pianistas del jazz moderno como el refinado Omar Nahuel y el desafiante Manuel Villarroel, desde comienzos de los años ’60 se ubicó Mariano Casanova. Considerado como el primer pianista chileno en interesarse en el lenguaje contemporáneo de Bill Evans y es ciertamente el primero que tuvo contacto directo con el primer mundo jazzístico al iniciar en 1960 el éxodo de músicos nacionales a la academia de Berklee en Boston.

Gloria Simonetti

Una canción de amor atípica para los estándares populares —adulta, de cuidados arreglos instrumentales, muchas veces dramática— es la forma por la que se ha encauzado la voz poderosa de Gloria Simonetti, incluso desde su temprana juventud. La cantante se convirtió en la intérprete femenina chilena más exitosa de la generación surgida después del Neofolklore, y desde sus inicios en los años sesenta ha persistido casi sin interrupciones en su aplicación a la música.

Mario Catalán

El cantor y autor, comerciante y veguino Mario Catalán representa uno de los nexos fundamentales entre la cueca chilenera, centrina o brava, que se cultivaba en los barrios populares, y el mundo de la industria discográfica de los años '50, '60 y '70. Su voz y estilo de canto aprendido desde su infancia en la Vega Central de Santiago, centenario epicentro comercial de intercambio y distribución de productos agrícolas para la capital, era como el pregón del propio vendedor veguino: un grito de alto volumen, estentóreo, agudo y hasta violento, pero a la vez gracioso, festivo, coloquial y que atraía fuertemente la atención de los oyentes.

Hernán Gallardo

Hernán Gallardo Pavez fue uno de los compositores más relevantes del repertorio tropical y en particular cumbianchero chileno, por haber compuesto "Un año más", la canción que entre finales de los años '70 e inicios de los '80 se transformó en una suerte de segundo himno patrio. "Un año más" surgió en su primera versión como una balada triste y melancólica, y fue el mismo compositor el que la ofreció a agrupaciones locales de proyección nacional para que fuera versionada en el ritmo tropical que finalmente la catapultó al estatus popular que tiene hoy. No obstante, su obra es mucho más extensa.

Juan Carlos

Músico nuevaolero (de nombre Juan Carlos Abara), que brilló en la segunda mitad de los años 60 con sus temas "El Modesto" y "Los perdidos". Originario de Pucón. llegó a Santiago en 1964 y comenzó a trabajar en programas radiales hasta que grabó el primero de sus tres discos, a instancias de los últimos estertores de la Nueva Ola. Su popularidad fue fugaz, pero le permitió trasladarse a México en 1968, donde comenzó a desarrollarse como compositor para otros artistas. En 1975 creó un televisivo personaje infantil, "El duende Bubulín", que lo tuvo en pantalla hasta entrada la década del 80. Desde entonces trabajó en Televisa, participó en la composición del Himno del Mundial de México 86 y actualmente tiene un estudio de grabación. El 2010, Sinergia grabó una difundida versión de de "El modesto"

Toly Ramírez

Desde una posición de marcado silencio y perfil sobrio, Toly Ramírez se ubicó en el mapa de las estrellas de una escena musical moderna como el más brillante y prolífico orquestador chileno de música popular a partir de la década de 1970. Es parte de una generación de músicos que sobrevivió a la desaparición de los auditorios radiales y sus grandes orquestas mixtas y también al declive progresivo de la Nueva Ola.

Chito Faró

Autor de "Si vas para Chile", Chito Faró tiene una vida marcada por dos rasgos tan conocidos como paradójicos: es el hombre que escribió la más famosa canción de todos los tiempos dedicada a Chile y murió en medio de la pobreza y el abandono después de una vida dedicada a la música popular.