1960

60

María Ester Grebe

Musicología y antropología son las especialidades en que desarrolló su trabajo María Ester Grebe, fundamental investigadora y profesora que dedicó su carrera al estudio de diversas culturas originarias y que realizó un trabajo cuantioso de recopilación en terreno, fuente de un archivo de registros sonoros que abarca desde pueblos del altiplano hasta etnias australes.

Luz Eliana

Estrella juvenil indiscutida de la Nueva Ola, pero voz duradera incluso más allá del auge de ese movimiento, Luz Eliana participó de la época de gloria de la radiodifusión chilena asociada al fomento de la industria, y logró combinar el impacto popular de sus grabaciones con su interés por el jazz y la música negra, gospel y soul. Ganadora del Festival de Viña de 1968, su difusión se apoyó primero en radios y revistas, y más tarde en televisión.

Los Paulos

Aunque breve, la historia de Los Paulos registró varios hitos en los tiempos del Neofolklore. Fue el grupo de Pedro Messone cuando se alejó de Los Cuatro Cuartos y con él ganaron el Festival de Viña del Mar en 1966, cantando el cachimbo "La burrerita", de Sofanor Tobar. Ese mismo año grabaron ¡Aclamados!, su único LP, editado por el sello RCA, aunque solo en algunas canciones aparece la voz de Messone.

Hernán Gallardo

Hernán Gallardo Pavez fue uno de los compositores más relevantes del repertorio tropical y en particular cumbianchero chileno, por haber compuesto "Un año más", la canción que entre finales de los años '70 e inicios de los '80 se transformó en una suerte de segundo himno patrio. "Un año más" surgió en su primera versión como una balada triste y melancólica, y fue el mismo compositor el que la ofreció a agrupaciones locales de proyección nacional para que fuera versionada en el ritmo tropical que finalmente la catapultó al estatus popular que tiene hoy. No obstante, su obra es mucho más extensa.

Sergio 'Tilo' González

Sergio Hernán González Morales es conocido en el medio musical chileno sobre todo como «Tilo», y además como uno de los mejores bateristas en actividad en el país. Es compositor, productor, y baterista y fundador de Congreso, conjunto al que ha aportado no sólo como instrumentista sino como fundamental autor de algunas de las cumbres del conjunto. Con estudios clásicos de percusión, ha sido además uno de los precursores chilenos en el uso de los ritmos latinoamericanos aplicados a las músicas modernas, como el rock, el jazz y la fusión.

Antonio Prieto

El éxito de los boleros grabados por artistas chilenos durante los años '50 tiene a dos primeras figuras en los nombres de este cantante y de Lucho Gatica, y es en sí misma una época dorada en la música popular del siglo veinte. Pero así y todo es sólo un comienzo para la trayectoria de Antonio Prieto, un hombre que desde entonces supo multiplicar su alcance más allá de bolero, como cantante de baladas y otras canciones populares, como actor de cine internacional y figura de la televisión de su tiempo, en una carrera que además fue reconocida y exitosa en países como Argentina, México, Brasil y España, y que lo transforma por añadidura en un adelantado para la estirpe de las figuras de exportación en la música popular chilena.

Inti-Illimani

Varias décadas de trabajo en la música de raíz latinoamericana, con fuertes influencias de Europa y del folclor más profundo de Chile, hacen de Inti-Illimani una escuela de sonido y ética para la cultura nacional. Si bien el conjunto se formó en 1967 para dar vida a un repertorio de orientación andina, su larga trayectoria, su paso por el exilio en Europa y las incesantes búsquedas de sus músicos lo han convertido en un espacio de creación y evolución sonora de las más trascendentes. La presente ficha biográfica se concentra en la historia de sus inicios y desarrollo hasta la división del conjunto en dos facciones, ambas activas en un regular y saludable trabajo musical, aunque paralelo: Inti-Illimani ® e Inti-Illimani Histórico.

Patricio Ramírez

Dos décadas a la cabeza del grupo Nexus teóricamente hablan de una bitácora sin contratiempos en el viaje del saxofonista alto Patricio Ramírez. Pero eso es sólo la parte final de una historia de múltiple militancia, idas y venidas y permanentes altibajos de quien ha sido considerado uno de los primeros jazzistas no tradicionales de nuestra historia, el más respetado y vigente de su generación desde que apareciera en 1955 por el Club de Jazz y estallara como el gran referente del saxofón moderno en un paso transversal por las décadas.

Pedro Greene

Transversalmente a la sucesión de estilos y décadas de tránsito en la música popular chilena está un baterista como Pedro Greene. Un solista que fue desde la versión adolescente de los Blops hasta la madurez de La Marraqueta, engrosando en su bitácora una múltiple militancia en proyectos abiertos, con participación en ensambles experimentales europeos y activa presencia entre los músicos nacionales de la generación del toque de queda que subieron el volumen a la música de los '70 y '80.

Juan Capra

Todo movimiento artístico importante acoge a creadores cuya biografía se cruza con la de los protagonistas y explica varios de sus hitos y logros, pero que sin embargo no consigue con ello dejar su nombre en el recuento histórico. Juan Capra, cantautor y pintor, puede ser considerado el gran desconocido de la Nueva Canción Chilena, y su historia es la de un talento que alguna vez resultó señero e influyente, incluso fuera del país, pero que fue apagándose poco a poco hasta toparse con una muerte atribulada y en un incomprensible olvido.

Los Estudiantes Rítmicos

Según indican los musicólogos e investigadores, Los Estudiantes Rítmicos representan la primera experiencia de música pop de la historia en Chile. El conjunto nacido en aulas de la Universidad de Chile en 1939, encabezado por el joven compositor José Goles, impuso nuevos términos entre el nuevo público durante la década de 1940, con energía juvenil y ritmo popular, a través de un repertorio de boleros, valses, corridos, polkas y foxtrots y todo tipo de expresiones musicales de impacto masivo. Su éxito desbordante en la época está asociado a la canción "El paso del pollo", más conocida como "El pobre pollo", que atravesó épocas y audiencias como un ineludible de la música chilena.

Jorge Pedreros

Aunque es más famoso por su rol de comediante televisivo y por ser uno de los fundadores del programa humorístico de Televisión Nacional "Jappening con ja" en 1978, Jorge Pedreros tiene una vida previa como músico. Conjuntos juveniles de comienzos de los años '60 como los incipientes Lyons y los más populares Twisters tuvieron como integrante principal a este hombre, quien también compuso éxitos para los cantantes de rock y twist Peter Rock y Luis Dimas y el dúo melódico Los Red Juniors en la misma década, antes de subordinar la música al entretenimiento televisivo que fue su principal actividad a partir de los años '70.

Arturo Ravello

Desde el jazz y la música popular orquestada hasta la industria de la Nueva Ola y una prehistoria del rock local son instancias en las que dejó su huella Arturo Ravello, uno de los más importantes contrabajistas chilenos. Activo desde comienzos de los años '50, justo a tiempo para asistir a esos cambios musicales y generacionales, Ravello se inició en Santiago, se estableció en Arica a fines de los años '60 y fue un músico de orquestas, auditorios de radio, estudios de grabación y giras, acorde con el perfil del instrumentista popular surgido en una época de la que fue uno de los últimos exponentes hasta su muerte en 2011, a los 84 años.

Orquesta Cubanacán

El éxito, popularidad y espectacularidad de la Orquesta Cubanacán atraviesa la línea cronológica de la música tropical desde mediados de los años '50, de la mano de un puñado de jóvenes encandilados con los nuevos ritmos del mambo y el chachachá provenientes desde Cuba y el resto del Caribe, y fundamentalmente por la figura del cantante Roberto Fonseca, conocido popularmente como Pachuco.

Camilo Fernández

Su trabajo en radio, televisión, prensa y sellos disqueros explica la definición de Camilo Fernández como uno de los nombres con más influencia acumulada en el desarrollo de nuestra industria musical. A partir de la década de los cincuenta, el productor se asoció de modo sucesivo a algunas de las figuras significativas del canto en Chile; contribuyendo con su gestión al fortalecimiento de, sobre todo, la Nueva Ola, el neofolclore y la temprana Nueva Canción Chilena. Su historia es como la de muchos productores que, en Chile y el extranjero, supieron ver en determinados artistas un potencial comercial, y que fortalecieron su influencia a través de un olfato excepcional para anticiparse a las modas y convertir la música en un buen negocio.

Jorge Carvallo

Baterista de jazz tradicional, integró diversas formaciones de la Retaguardia Jazz Band, desde su llegada en 1987. Jorge Carvallo fue un activo músico del Club de Jazz, y en su calidad de dibujante también retrató en caricaturas a decenas de músicos de jazz de épocas distintas. Su piezas ha sido expuestas en muestras permanentes en las sedes del club.

Horacio Salinas

Horacio Salinas es uno de los compositores más relevantes en la música popular contemporánea chilena, durante la era post Violeta Parra y Víctor Jara. El histórico director musical de Inti-Illimani y muy claramente la máxima fuente creativa de este conjunto capital de la Nueva Canción Chilena, entregó más de 80 piezas a su catálogo y fue parte del elenco desde la fundación en la ex Universidad Técnica en 1967, con apenas 16 años. Por desaveniencias musicales y personales Salinas dejó el grupo en 2001. Luego se convirtió en el director de Inti-Illimani Histórico.

Francisco Flores del Campo

Francisco Flores del Campo no sólo es un autor principal de la música popular chilena. También es el más versátil. Ya en la década de 1930 anticipó el sueño de la carrera internacional al trabajar ocho años en EE.UU. Quedó en la historia como el chileno que actuó en la mayor película de Gardel e intervino en el origen de la industria fílmica local. Luego pondría su rúbrica definitiva como compositor. Suyas son las tonadas "Mi caballo blanco", "Qué bonita va" (1964) y "Dos corazones" (1965), los boleros "Sufrir" y "Agonía" y su obra mayor: las canciones de la comedia musical La pérgola de las flores (1960).

Sergio Lillo

Un muy inusual giro musical muestra la carrera de Sergio Lillo, un cantante iniciado dentro del auge del Neofolklore, y que integró dos de los más importantes grupos de ese género: Los Cuatro Cuartos y Los Solitarios (este último, con Willy Bascuñán). Sin embargo, fue el pop y la música de raíz tropical la que fue atrayendo cada vez más a Lillo una vez que se alejó del trabajo colectivo, y su carrera solista durante los años ’80 (inevitablemente asociada a los recuerdos de “Sábados Gigantes”) fue la de un baladista de pulso ágil y comodidad ante las cámaras de TV. Para muchos, trascendió sobre todo su apodo: "El ciclón del Caribe". En 1992 se retiró de la música por más de una década, hasta que en la década del 2010 regresó a grabar canciones y presentarse en vivo.

Antonio Smith

Un camino de búsqueda, musical y filosófica, encauzado primero en los grupos Congregación y Sol de Chile, y más tarde en diversos proyectos a solas (bajo seudónimos como Awankana y Senchi) ha sido el de Antonio Smith. Su creación musical ha estado vinculada desde un inicio a un cuestionamiento más amplio sobre la vida, la trascendencia y la deriva humanista; y así ha quedado registrada en los discos grabados por él a lo largo de cinco décadas, principalmente en Argentina, donde llegó en 1973. Es música por completo ajena a la dinámica promocional, que, en palabras de su autor, conforma un lenguaje de síntesis y magia «para penetrar en las dimensiones ocultas de palabras simples».