Cantantes y autores

Nano SternGepe – Estilo libreChinoy – De loco medieval(Me Llamo) Sebastián – La bellezaIsmael Oddó – Ecce homo

 

Una explosión demográfica

Gepe, Chinoy y Nano Stern protagonizan una terna principal entre los estrenos disqueros de 2015, entre sonidos de pop, rock y músicas abiertas al mundo. Gepe consolida a gran escala su estilo pop en Estilo libre, su quinto disco, mientras Chinoy confirma en De loco medieval una vocación por el rock ya mostrada en vivo junto a su lírica personal de siempre, y Nano Stern cumple en Mil 500 vueltas una de las proezas mayores en años de música chilena, con una paleta lograda de sonidos desde el rock a los ritmos latinoamericanos y con invitados del calibre de Joan Baez, Susana Baca, Jorge Drexler y Pedro Aznar, un logro tras otro.

Son diversos los lenguajes de los solistas chilenos de la temporada. Kaskivano saca nuevas vetas de canción con guitarra acústica en Kaskivano. Ismael Oddó reanuda su fusión particular de rock, hip-hop y herencia de la Nueva Canción Chilena en Ecce homo. (me llamo) Sebastián profundiza en su personal sentido del pop en La belleza. Doctor Pez despliega sus talentos como compositor y letrista en Marsupiales y el disco en vivo Nunca vamos a ver el final de esta culebra. Tras años al frente de la banda Primavera de Praga, Leo Saavedra se estrena como solista en el personal disco Selfie. Con dos décadas de experiencia en Solar y Alamedas, Alejandro Gómez debuta a su vez en solitario con el EP Naturaleza. El porteño Diego Peralta firma su mejor disco pop en Nuevo hogar. Valdivia vuelve al disco con Efectos secundarios. Y el multifacético diseñador y comediante Rodrigo Salinas debuta en plan solista bajo el nombre de Chopico con su disco Grandes éxitos vol. 1.

En un terreno pop figuran en las primeras líneas los nuevos trabajos de Enzo Massardo (Música antigua para un film), Felipe Schuster (La montaña), Alejandro Zalaquett (Último retorno), Alejandro Zahler (Alejandro Zahler), el ingeniero y sonidista Claudius Rieth bajo el alias de Claudius (Get out), el realizador y músico Sebastián Soto Chacón como El Viaje de Seth (En el tiempo), el reactivado cantante pop noventero Mario Gallo (Pasión eléctrica) y el músico dark Riveros (Los tiempos de ahora), hoy radicado en México, mientras Pato Aguilar antologa desde pop a jazz fusión en el variopinto compilado The best / Lo mejor.

El músico Esteban Espinosa presenta el segundo volumen de su alter ego Jony Calleja en Siete y cuarto; el cantante y guitarrista Nea Agostini propone una nueva dosis de pop rock de factura internacional en Nos movemos; y el cantante y autor calerano Guille Arancibia suma su quinto disco en Pulsión. A medio camino entre pop y folk se escuchan dos solistas del sello porteño Músicadelsur, Rocko de la Rosa en Oveja negra y Petit en Pieza. Y más ligados a las cuerdas acústicas se escuchan la raíz latinoamericana de David Azán (Pop de palo), Trostrigo (Cajita de Pandora), Bicho Pablo (a dos bandas entre Pociones sin tiempo y Raíces de ciudad), Juanjo Montecinos con el registro en vivo Desde el Konun Wenu – Canciones de la Araucanía y el catálogo más experimental del sello A Quemarropa, con trabajos de Mario Baldío (Animal Beta), Luistófoles (En casa), Mauricio Netti (Soy) y Lobo Está? (Lobo Está?).

Más pobladas aun son las promociones de solistas emergentes locales, disponibles tanto en discos físicos como en una considerable cantidad de descargas digitales. En el rock se destaca el guitarrista Cristóbal Sanhueza con su disco de composiciones instrumentales Impresiones, mientras Ángelo Guíñez hace escuchar un rock de tintes folk con dos discos simultáneos publicados por el sello Shambala Discos, del músicos Edo Agrela: No te preocupes, producido por el mismo Agrela, y Todo se devuelve, con producción de Felipe Cadenasso, integrante de Matorral. El pop rock de guitarras ligeras es la opción de variados solistas como Mera (Bulevar), por el sello JCM; Martín Berríos (Casa salvaje), Feppe Aguirre (Somos de tierra), Felipe Moré (Llegar y llevar), Pablo Puentes (Viaje), Danyel Contrera (Incertidumbre), Juan Pablo Espinosa (Paren el mundo que me quiero devolver) y el serenense Antoine Vivir (Malas costumbres), junto a los EPs de Bicho (Raro) y Valentín Santander (Sentido).

En paralelo el panorama más acústico es compartido por Darío Regen (Diarios de invierno), Cotaro (Ex-fe), Gerónimo (Mis miedos), Franco Paolo Tiznado (6 mandalas), Marcelo Arredondo (Al poeta Pedro Antonio Hernández), Iván Borcosky (Nadie es tan normal), Florenstein (Vacaciones en la luna) y Víctor L. (Bajo el rastro). Y en el horizonte pop coexisten Omar Fuschini (Nómade), Cristián Cardiz (Sentir), Diego Muñoz (Algo de magia), el puntarenense Miguel López (Vida nómade), Marcelo Santolín (Abre tus alas), la presencia de Gepe como influencia en Niko Biskupovic (el EP Desierto florido) y Cristóbal Gacitúa (Cristóbal Gacitúa), el pop más electrónico del antofagastino Otro (Otro) y del quillonino Miguelo Pereira (Cruel ciudad), el sello baladista del coquimbano Osvaldo Cadenas (Acuarela celestial) y los EPs de Danilo Dawson (Hilo rojo), Hugo Wachtendorff (Buena llave) y Yunge (Esta es mi vida en el pasto de la casa de mi abuela).