Obituario

Margot LoyolaLucho CórdovaJorge MontielLily FuentesCirilo Vila

 

Memoria de músicos

La folclorista Margot Loyola, el baterista de jazz y música popular Lucho Córdova, el compositor Cirilo Vila, el cantor de cuecas Jorge Montiel, el charanguista César Palacios y los cantantes nuevaoleros Lily Fuentes y Tommy D’Angelo son algunas de las pérdidas que sufrió la música chilena en 2015. Y no todas fueron de músicos veteranos. El joven músico y también comunicador Cristóbal Cornejo murió el 24 de marzo, tras dedicarse desde la década pasada a difundir y crear música alejado de los esquemas comerciales en su trabajo propio, en grupos como diAblo y en colaboraciones con gente como Thanatoloop, con quien en el mismo 2015 publicó el disco Mar de los Sargazos.

El primer día de abril murió el cantante Tommy D’Angelo (1945), a los 70 años y tras una carrera iniciada en la época de la Nueva Ola. En el mismo mes, el 28 de abril, fue el deceso del baterista José Luis Córdova  (1921), de 93 años, mucho más conocido con el nombre de  Lucho Córdova, como uno de los pioneros jazzistas chilenos y como baterista de la popular Orquesta Huambaly en los años ’50. El 30 de abril, a los 56 años, partió el reconocido charanguista César Palacios (1958), radicado en EE.UU. luego de una carrera extensa como solista y como integrante de los grupos Curacas y Toconao. También histórico es Eladio López (1942), quien murió el 7 de junio a los 72 años y con su nombre inscrito en la formación original del conjunto Quelentaro en los años ’60. El mismo mes, el 19 de junio, dejó de existir a los 73 años Eduardo Escobar Briceño (1942), más conocido como Lalo Escobar, popular pianista ligado al folclor y la cueca en Valparaíso.

También popularizada en el movimiento de la Nueva Ola, Lily Fuentes (1944) murió a los  a los 73 años el 30 de junio, pocos días antes de que Carlos Valladares Mejías (1936), de 77 años, partiera el 10 de julio luego de una trayectoria en la que integró junto a Enrique San Martín el dúo Los Emigrantes que acompañó a Rolando Alarcón a comienzos de los años ’70. El 23 de julio, a los 77 años, murió el compositor Cirilo Vila (1937), pianista, maestro de generaciones y ganador del Premio Nacional de Arte en 1994. El mismo premio obtuvo en 1998 para el folclor y la música popular Margot Loyola Palacios (1919), que tuvo un merecido funeral de Estado el 3 de agosto luego de una labor de décadas consagrada hasta sus 95 años a la recopilación, la proyección y la enseñanza del folclor.

También sensibles fueron las noticias de las despedidas de Alejandro González Quintana (1936), prolífico integrante de conjuntos de música típica de los años ’50 en adelante como Huincahonal y en especial Silvia Infantas y los Cóndores, quien murió a los 79 años el 1 de noviembre, y de Jorge Montiel (1937), quien a los 78 años, el 20 de noviembre, silenció para siempre esa voz vibrante con que entonó desde ópera a cueca, integrante de conjuntos connotados como los ochenteros Pulentos de la Cueca. El 27 de noviembre fue el deceso del percusionista Juan Manuel Tobi Fuenzalida (1940), a los 74 años, y el 20 de diciembre, con ocho décadas exactas cumplidas, dijo adiós Vittorio Cintolesi (1935), compositor de obras populares y clásicas.